De súbditos, faraones y memoria

No va a ser este un artículo que intente ahondar en el valor patrimonial del Cabanyal y tampoco voy a exponer aquí y ahora mis motivos por los que creo no debería ejecutarse la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez.

Pretendo, y entiendo que quizá es atrevido, intentar entender los motivos por los que este proyecto es una pretensión personal de Rita Barberá. En primer lugar, vaya por delante que soy de la opinión de que  las cuestiones personales no deben entran en la acción política, el gobierno de una ciudad debe llevarse por otros caminos y con la calma necesaria para tomar las decisiones adecuadas. En segundo lugar, no entiendo los votos como cheques en blanco, como afirma Rafael Blasco. Es cierto, que el Partido Popular llevaba la prolongación de Blasco Ibáñez en su programa electoral, también llevó en su momento aquello de que en Valencia “los únicos camellos en Valencia serían los de la cabalgata de Reyes”, y si leemos el último programa electoral para la ciudad de Valencia en 2007, ese que “valida” la prolongación, leeremos lindezas tales como “pondremos en marcha 18.000 VPP” o “Reurbanizar la Alameda, desde el Puente del Real hasta el Puente de Aragón, y construir un aparcamiento subterráneo”, nada de eso se ha hecho y parece que eso no causa el mismo efecto que la prolongación de Blasco Ibáñez en el Partido Popular.

Pero una de las afirmaciones más intersantes del programa electoral  y una de mis preferidas es, y cito textualmente, “En el Partido Popular nos hemos volcado en la revitalización de Ciutat Vella, uno de los centros históricos más grandes de Europa, que en 1991 encontramos en situación de deterioro y con una tendencia a la despoblación que, afortunadamente, hemos conseguido invertir. Nuestro esfuerzo ha dado sus frutos: hemos reurbanizado más de 70 calles y plazas, recuperando plazas emblemáticas como la del Patriarca, la Almoina, o el Pilar; hemos favorecido el acceso de los jóvenes a la vivienda; hemos impulsado ayudas para la rehabilitación y hemos intervenido en los edificios más singulares, como la Lonja y el Mercado Central. En los próximos años continuaremos trabajando en la revitalización del Centro Histórico, con la reurbanización de calles y plazas y la creación de nuevos espacios peatonales, atendiendo las demandas de comerciantes y vecinos”. Y por lo visto hacer lo mismo en el Cabanyal, es imposible.

Pero cosas del humor, del mal humor aparte, el Cabanyal fue, es y será la pirámide de Rita, me intentaré explicar. La Pirámide era la obra por la que se recordaba la importancia del reinado de un faraón (porque ella, como dice el profesor Sorribes ve súbditos no ciudadanos/as) y la prolongación de Blasco Ibáñez es la pirámide de Rita. El tiempo pasa, ella tiene 63 años, y aunque es buena discípula de Fraga, no llegará a tanta longevidad política. Así pues,  debe acelerar los pasos porque hay personas, los socialistas, que odian tanto Valencia que le impiden llevar a cabo esa obra tan necesaria, para su ego.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s