No he podido dejar de leer la importante cantidad de artículos en la prensa de este domingo sobre el manido caso Gürtel, y de cómo Camps actúa y reacciona ante tal avalancha de situaciones, que podríamos calificar de extravagantes, siendo extremadamente generoso.
Siempre se ha dicho, y yo creo en ello, que tener un partido apaciguado, tranquilo, todo lo quieto que pudiera estar un partido político, es la mejor de las situaciones, a priori, que alguien querría para gobernar. Hasta la fecha siempre se ha pensado que el PP es un partido más o menos monolítico, donde salvo las dificultades alicantinas, todos por interés o por devoción, nunca mejor dicho, se agolpaban alrededor del President Camps en busca del favor personal. Pero si repasamos la hemeroteca del último año y dejando Gürtel de lado, que es mucho dejar, observaremos una fina línea informativa que revelaba la debilidad del President. Me explicaré, durante meses, casi año y medio, se ha venido especulando con la crisis de gobierno que el President debía de hacer para conseguir cambiar un Consell, cansado, excesivamente técnico y poco político. (Esto es opinión publicada). Las informaciones provenían del propio gabinete de Presidencia o de otros Consellers que se consideraban infrautilizados allá donde estaban. Pasaba el tiempo y no se realizaban cambios, primero surgió el nerviosismo cuando de la Rosa se fue al CGPJ, se precipitaron las cábalas, y cada cual expresó sus deseos, que si yo quiero salir de aquí, que si disgusto de Presidencia con ciertos/as Consellers, etcétera. Pero lo bien cierto es que el señor Camps sólo sustituyó al que se fue por una persona de su más estrecha confianza, la cosa sorprendió a todos/as, políticos y periodistas. Parecía que quedaba en el aire una futura crisis mucho más importante y que el tío Paco no creía oportuno adelantar en el tiempo, en pocas palabras Madrid no le iba a marcar la agenda. Pasadas las elecciones europeas, vuelve a aparecer la serpiente de verano, así lo anunciaba la prensa. Así, y firmado por periodistas bien informados, se anunciaban cambios significados en el Consell, el caso Gürtel aparentemente se había reducido, aunque ellos como parte en el proceso sabían que no era así, sólo era un espejismo, pero el fallecimiento del Conseller García Antón precipitó la anunciada crisis de Gobierno, y para sorpresa de propios y extraños sólo se produjeron cambios de algunas sillas y no de personas.
En definitiva, la propia debilidad del President Camps, debilidad política provocaba una vez más no realizar cambios en el Consell, porque cualquier cambio que hiciera podría dinamitarle la frágil paz interior y la poca autoridad dentro del Partido Popular.
Y ahora sumen, el caso Gürtel, más esta debilidad, más Fabra apretando en Castellón, con un enfrentamiento velado de Rambla y Alberto Fabra con los hermanos Costa, que tienen a su lado al imputado presidente de la Diputación de Castellón, más las serias dificultades en Alicante frente a los Zaplanistas. Parece un equilibrio precario, Alicante enfrentado, Valencia callada (¿Rus y Rita, por dónde paran?, y el punto de equilibrio de esta mesa de tres patas el Castellón de Fabra. Mientras somos la Comunidad Autónoma que peores cifras económicas tenemos.
Juzguen ustedes que hay qué hacer.-
Como decíamos ayer, no puedo por mucho que lo pudiera intentar desembarazarme de mi visión de las cosas de una perspectiva histórica, intento introducir personajes históricos conocidos que, a modo de metáfora, ayudan a dibujar mejor la psicología del personaje actual que pretendo explicar. Me interesan más que las personas, los personajes, el papel social que desempeñan con respecto al resto de la sociedad. De lo contrario pasaría por ser un mero chismoso digno, o no, de cualquier programa del corazón. En varios artículos he comparado a Rita Barberá con el Rey Sol, Luis XIV, por su absolutismo y porque creo que su política de todo para el pueblo pero sin el pueblo, se sucede día tras día, y donde la frase L’État, c’est moi (El Estado soy yo) pronunciada por el absolutista rey francés se puede aplicar perfectamente a la Ciudad de Valencia, la ciudad soy yo. Nada de esto tiene pinta de cambiar.
Me deja un poco sorprendido, por decir algo fino, el tratamiento que Canal 9 le está dando al accidente aéreo de la compañía francesa Air France, con todo lujo de detalles incorpora todas las tesis, con croquis animados explica los posibles motivos y en un alarde de información plural se hace eco de la creación de una asociación de víctimas por parte de los familiares porque, entre otras cosas, no les ha gustado como les ha tratado y trata la compañía aeronáutica.
Mucho me sorprendieron las declaraciones de Alfonso Grau, primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valencia, respecto de la idea del Valencia C.F. de la sociedad mixta para la finalización de las obras y la gestión del estadio. Las palabras de este hombre, que habla en calidad de portavoz del PP en el Ayuntamiento, (entiendo pues que lo hace expresando las palabras de la alcaldesa Rita Barberá), en contra de esta posibilidad, no hacen más que provocarme, por decirlo suavemente, hilaridad. Después de haber usado al Valencia C.F. como un juguete político, después de haberse inmiscuido en la elección de los presidentes de una sociedad anónima deportiva, después de otorgarle una parcela de 90.000 m cuadrados de todos los valencianos, después de esto y muchas más cosas, se despacha el PP diciendo que este es “un tren que ya salió”. Si ustedes para su provecho ayudaron a crear esta situación, ustedes son los que deben de ayudar a solucionar todo esto.
Hoy la prensa publica una denuncia por “caciquismo” de una asociación de inmigrantes. Esta gente afirma que les fueron ofrecidos trabajos de recolecta en el campo a cambio de asistir al mitin central de campaña organizado por el PP en la plaza de Toros de Valencia. Supongo que mucha gente dudará de la autenticidad de la noticia, supongo que algunos verán la “aviesa” mano socialista detrás de ésta, pero yo qué quieren que les diga, yo veo la mano de Rafael Blasco tras esta información, pero no solamente porque él sea el titular de la Conselleria de Inmigración, no sólo porque él sea uno de los hacedores de la estrategia de esta campaña, sino porque además esto no es más que un pequeño brote borde de la magnífica red clientelar que este hombre estará creando a través de su poder como Conseller.
Hoy he visto a la crisis, la he visto de frente, con mis propios ojos. No tiene ningún aspecto particularmente destacable, no es un ser amorfo, no tiene la pinta de la muerte con su guadaña, no es un monstruo de siete cabezas. Es más bien bajita, melena negra no muy cuidada, se nota que hace tiempo que no va a la peluquería, calza zapatillas baratas de mercadito, pantalones finos de tela y camiseta blanca. La crisis tiene hijos y marido, que por suerte trabaja, pero a la crisis hoy le han cortado la luz. Hoy la he visto caminar sin rumbo, desconsolada como la loba que no es capaz de dar alimento y protección a sus crías, con la supervivencia en entredicho. Ha venido a mi centro de trabajo, nos ha contado su historia, la crisis nos ha visitado. Mientras desde el trabajo veía como se alejaba, me quedaba una tremenda sensación de impotencia, cuando todavía la veía de lejos, algo ha distraído mi atención. Era otra vez la crisis, había mutado en un hombre de apenas 40 años, esta vez con hijas y negocio propio, o eso al menos creía yo. Hoy la crisis en su segunda visita me ha dicho que se queda sin negocio, que no puede soportarlo, que su sueño se ha roto en mil pagarés sin cobrar. La crisis tiene mil caras, se trasmuta en tantas como personas la sufren, unos tienen la suerte de verla de lejos, otros viven con ella, se levantan, desayunan, comen, cenan y hasta ven la tele con ella. Además la crisis tiene nombre y apellidos, se disfraza de índice o de porcentaje de vez en cuando, pero eso es sólo un disfraz, su pinta habitual, es la que podría tener cualquiera de nosotros. La sociedad necesita atención, necesita gente responsable que se centre única y exclusivamente en los principales problemas de ciudadanía, no necesita gestores del éxito, necesita solucionadores de problemas, necesitas más que nunca gobernantes, de esos que ven más allá de nuestras propias narices, porque para ver lo que tengo delante de mis ojos, ya estoy yo. 
Rita siempre es de las que piensa que el mejor ataque es una buena defensa, vamos, que si fuera entrenadora de fútbol hubiera sido de la escuela de Cruyff. Pero sin arte ni estética, a lo bruto. Ahora por primera vez, asoman por el ventanuco de su Versalles, donde la “reina” tiene instalada la corte, “supuestos” casos de corrupción, viendo esto y lo que le está pasando al pobre Mariano (Rajoy), ha optado por tirar por la calle de en medio y embestir con el ventilador. “Si nosotros lo somos, vosotros más, ¡qué carajo!”. Flaco favor le hace esta señora a la democracia y a la política, pero es que estos y aquellos dirigentes del partido popular son personas dedicadas a otros quehaceres que por ¿hobby? o ¿filantropía?, se acercan a la administración pública para gestionarnos mejor que nadie lo pudiera hacer nunca. La política para ellos no es más que un obstáculo (indaguen en un apolítico y verán como seguramente es votante de la derecha). Por este motivo, no les importa desprestigiar ni la política ni la acción política para salvar la cara, cuando para salvar la cara y la conciencia, lo que hay que hacer es castigar al corrupto, esté dónde esté. Pero volviendo a nuestro “rey Sol” particular (la ciudad soy yo), ella siempre ha estado con todos y con nadie, corrió como nunca entre bastidores cuando Zaplana se fue, para conseguir ser la candidata a la Generalitat, ella lo negará siempre, le salió a medias colocó a su delfín, soñó con ser ministra en las primeras elecciones a las que se presentó Mariano (Rajoy) y todos sabemos como acabó aquello, en las últimas elecciones también tuvo el mismo ofrecimiento, pero como la señora tiene olfato rechazó la oferta. Ahora embiste violenta contra cualquier insinuación de corrupción … tiene olfato.

