Tengo la sensación de que con los tiempos que corren esto de escribir puede ser algo como matar moscas a cañonazos, también tengo la sensación de que frente a algunos de los políticos del PP utilizar esto como arma política bien pudiera compararse a la lucha desigual de don Quijote contra los molinos de viento, que metáforas a parte, fue tremendamente desequilibrada, pero yo como Martínez Soria, sigo erre que erre. La verdad es que el noticiario da para escribir de muchas cosas, de reformas que no son reformas, de sanidad al borde de la quiebra, de paro que sigue subiendo, de realidades abusivas como el Ágora, etcétera, pero aunque resulte algo previsible hablaré , entre otras cosas, del nombramiento del Señor Blasco como portavoz del grupo popular en les Corts. No voy a empezar hablando de Montesquieu y de la separación de poderes, empezaré diciendo claramente que dentro del sistema democrático, tan importante son las formas como el fondo, y no me gusta que una persona que ocupa un puesto en el poder ejecutivo forme parte del poder legislativo, sea del partido que sea, se pervierte de alguna forma el sistema democrático. Pero dicho esto, me detendré en analizar el por qué de esta decisión por parte de Camps. Creo que son bastantes las personas, medianamente informadas, que piensan que el President es un personaje político tremendamente débil, y para muestra el nombramiento de la “vieja nueva” dirección del Partido Popular de la C.V. Ha intentado cuadrar las cuentas a martillazos, para ello ha tenido que tejer toda una red de apoyos internos, a saber, Cotino, los cristianos, José Císcar para fastidiar a Ripoll, Antonio Clemente sólo por ser hombre de Camps, y a partir de aquí la miga, nombra a Alberto Fabra, o lo que es lo mismo premia al sector de Rambla en Castellón, dónde está el peso del “don” Carlos? De los tres presidentes provinciales dos no han ubicado a nadie en los nuevos cargos de la dirección. Como viceportavoz ha nombrado a Vicente Betoret, al que el lunes pasado Rus parecía dar consejo puro en ristre en un tranquilo paseo por la calle San Vicente de Valencia a la hora de la comida, y nunca debemos olvidar que Rus y Blasco son buenos aliados.
En esas estamos cuando nos encontramos con el nombramiento de Rafael Blasco, es la elevación del “señor Lobo” a tareas más arduas y complicadas a las que él está dispuesto siempre que no deje de ser Conseller. La designación de Blasco supone nombrar a una persona que tiene capacidad como tal, pero la clave frente a él, es la estrategia, es pensar como él, nunca da un paso sin saber donde caerá el segundo , y así sucesivamente. La cuestión fundamental es el objetivo que se persiga y la velocidad con la que concreta su propósito. Es rápido, perro viejo y busca el límite del reglamento para saber cuándo y por dónde puede salir y entrar, porque salirse se sale, y no duda en amenazar y en ejecutar. No duda nunca.
Hace ya unos años el historiador italiano Carlo Mario Cipolla, escribió en un pequeño libro, lo que para mí pasa por ser unos de los tratados fundamentales del comportamiento humano. En esas páginas que titula Las leyes fundamentales de la estupidez humana relata cuán de peligrosos pueden ser los estúpidos, otorgándoles una categoría superior incluso que a de las malas personas. La clave la establece Cipolla en que el malo busca al menos un provecho personal, aunque con ello cause dolor a otras personas. Sin embargo, la persona estúpida intenta provocar dolor aunque esto le pueda suponer perjuicio a él también. Y así lo define el autor italiano en su tercera regla que califica como regla de oro “Una persona estúpida es una persona que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio” y continúa diciendo que “los estúpidos son peligrosos y funestos porque a las personas razonables les resulta difícil imaginar y entender un comportamiento estúpido”, Cipolla ubica en el entorno del poder político, económico, social y religioso a la mayor parte de las personas estúpidas, por lo que con esto está afirmando que nos los vamos a encontrar por todas partes. Me preocupa la estupidez, porque es real, tangible, obstaculiza, y procura altos grados de insatisfacción. Pero todavía soy de los que piensa que, poco a poco, se deben de ir apartando de la vida pública a estos individuos que no permiten progresar ni a la sociedad ni a las organizaciones donde estos se ubican. Pero para ello sólo hay una solución, trabajo, trabajo, trabajo y una pizca de sentido común.
Llega la hora de aclarar muchas cuestiones, ya creo que la “broma” de los trajes ha dejado, por desgracia, de ser un broma, para convertirse en la punta de una desagradable iceberg de detritus. Hoy día 7 de octubre a dos días del 9 d’octubre, día de la Comunitat Valenciana, volvemos a ver como Diputados, Consellers y President (Honorables Senyors i Molt Honorable) se han aprovechado del dinero de todos los/as valencianos/as, a través de una red de comisionistas corruptos, para financiar su partido y de paso conseguir alguna que otra “bagatela” del estilo de trajes, coches, relojes y vete tú a saber cuántas cosas más hay escondidas entre 17.000 páginas de sumario.
Como decíamos ayer, no puedo por mucho que lo pudiera intentar desembarazarme de mi visión de las cosas de una perspectiva histórica, intento introducir personajes históricos conocidos que, a modo de metáfora, ayudan a dibujar mejor la psicología del personaje actual que pretendo explicar. Me interesan más que las personas, los personajes, el papel social que desempeñan con respecto al resto de la sociedad. De lo contrario pasaría por ser un mero chismoso digno, o no, de cualquier programa del corazón. En varios artículos he comparado a Rita Barberá con el Rey Sol, Luis XIV, por su absolutismo y porque creo que su política de todo para el pueblo pero sin el pueblo, se sucede día tras día, y donde la frase L’État, c’est moi (El Estado soy yo) pronunciada por el absolutista rey francés se puede aplicar perfectamente a la Ciudad de Valencia, la ciudad soy yo. Nada de esto tiene pinta de cambiar.
Muchas veces los ciudadanos/as que no tienen una clara adscripción ideológica afirman, en ocasiones con vehemencia, la igualdad, no como concepto jurídico sino por similitud, de las formaciones políticas. Y creo sinceramente que como observadores de la realidad que les rodea algo de razón tienen en ello, puede ser que se pierdan en las formas y no el fondo, pero lo que los medios de comunicación les trasladan en sus titulares al fin y al cabo son las formas.
Conseguir cierta normalidad en las relaciones con la Alcaldesa de Valencia, Rita Barberá se ha convertido en un deseo casi imposible de conseguir. En los últimos días, semanas… la señora alcaldesa no deja de a darse paseos por el más rancio de los autoritarismo.
Me deja un poco sorprendido, por decir algo fino, el tratamiento que Canal 9 le está dando al accidente aéreo de la compañía francesa Air France, con todo lujo de detalles incorpora todas las tesis, con croquis animados explica los posibles motivos y en un alarde de información plural se hace eco de la creación de una asociación de víctimas por parte de los familiares porque, entre otras cosas, no les ha gustado como les ha tratado y trata la compañía aeronáutica.
Mucho me sorprendieron las declaraciones de Alfonso Grau, primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valencia, respecto de la idea del Valencia C.F. de la sociedad mixta para la finalización de las obras y la gestión del estadio. Las palabras de este hombre, que habla en calidad de portavoz del PP en el Ayuntamiento, (entiendo pues que lo hace expresando las palabras de la alcaldesa Rita Barberá), en contra de esta posibilidad, no hacen más que provocarme, por decirlo suavemente, hilaridad. Después de haber usado al Valencia C.F. como un juguete político, después de haberse inmiscuido en la elección de los presidentes de una sociedad anónima deportiva, después de otorgarle una parcela de 90.000 m cuadrados de todos los valencianos, después de esto y muchas más cosas, se despacha el PP diciendo que este es “un tren que ya salió”. Si ustedes para su provecho ayudaron a crear esta situación, ustedes son los que deben de ayudar a solucionar todo esto.

